Abrázate

Abrázate

Abraza tu historia, cada paso que en tu proceso de vivir has podido dar.

Abraza tu incertidumbre, rindete ante lo que no controlas y por un momento, siéntete vivo de estar en ese y este momento.

Abraza cada célula de tu ser, el cuerpo no es solo un medio, es la causa constante que te permite vivir.

Abraza cada dolor y tristeza de tu vida, han sido las llaves para que hoy elijas mejor, con más consciencia de la importancia de tu bien-estar.

Abraza lo que aún no abrazas de ti, el gesto de aceptarte y aceptar a la vez la continua evolución en ti, es suficiente para que no te pongas condiciones. Abrazate porque simplemente puedes hacerlo

Y así honra con sencillez, que puedes observarte viviendo: no hay gesto más sublime que el poder de darte cuenta, mirar lo que miras, y sentir que esa consciencia que observa, es una señal de estar vivo.

Así me abrazo al improvisar estás palabras y compartirlas, porque al abrazarme comienza el viaje de abrazar la vida.

Ahó metakease 🙏

Benjo Podlech

A ti indomable inseguridad

A Ti Indomable Inseguridad

En un mundo donde la competitividad y ser mejor que el otro se ha vuelto una carga que más y más personas nos queremos liberar, es solo el comienzo de otro polo.

Un polo donde la confianza y seguridad en uno mismo, se esbozan como banderas del bienestar y la consciencia, siendo un lugar a trabajar o sentir en el camino del autoconocimiento.

Lo que pasa es que algunas personas se nos dificulta dejar de sentir «inseguridad». No porque sea algo que vivamos de manera placentera o cómoda, sino como una oleada de sensaciones contradictorias que siempre golpea y deja con resaca el interior y las relaciones. Las máscaras o personajes para cubrir ese lado pierden espacio al momento de abrir la vulnerabilidad y la verdad interior.

Ha sido de los temas que más energía he dedicado en mi vida para avanzar y trascender de todas las formas que he podido hasta hoy.

Y de las situaciones con más fuerza emerge esa energía o vivencia llamada “inseguridad” es cuando abro mi corazón a amar: aparece con una fuerza indomable.

Me aprieta el pecho, el estómago se me revuelve, y casi automáticamente empieza mi mente a crear ideas, suposiciones y creencias que me hacen caer en un torbellino.

Un torbellino con angustia, miedo y una necesidad tan grande de ser aceptado y acompañado en mi peor cara, que la mayor parte del tiempo queda en un tabú «No quiero molestar con mi inseguridad, mejor me lo guardo» como si fuese posible dominar la desesperación en mi mirada de querer salir de ahí sin lograrlo.

La aceptación y el amor propio para danzar con la inseguridad no es suficiente. 
Ese es otro punto que por años he podido confirmar en mí mismo y en cientos de personas.

Dedicándome al bienestar como camino de vida y trabajo, emergen juicios severos cuando me toma la fuerza de la inseguridad, y de paso, he recibido ciertas decepciones o reacciones de personas que quiero hacia mi cuando me han visto en esa situación, que me han acentuado el dolor de sentir ese espiral de inseguridad.

Y más allá que depende de mi atención donde va mi energía y que el poder que les doy a otros se los puedo quitar, les quiero decir que, entrando en ese bucle de miedo, angustia y caos, somos humanos sin muchas herramientas, vulnerables incluso a la más minina mirada. Es similar a lo que un autista siente por dentro y que el mundo no lo entiende.

“Angustia y miedo incesantes, 
doman la respiración, sin ninguna ventana para la tranquilidad
se aquieta cualquier certeza espiritual o de confianza,
se vive una pausa interna, en que el tiempo es tortura

¡Quiero respuestas a mis miedos!
¡Me siento solo! ¿Es tan difícil acompañarme en este mismo momento?
Desconfió de mí, de ti y de la vida misma,
Cualquier idea no es suficiente para calmarme,
Incluso pedir ayuda se transforma en un abismo

Me rechazo al sentir esto,
Exijo afuera lo que no tengo dentro

Veo desde dentro, como quiero cercanía
Y observo mi actitud como aleja y aleja,
Me duele vivir estando aquí, en este agujero
No tengo control, estoy en un caos
Se me va acabando la energía,
Mi cuerpo se aprieta
Mi corazón queda herido
Y solo, en este espiral, siento como muero”

Esta prosa intenta reflejar un poco el sentimiento de la inseguridad cuando esta activa, ampliándose a cada rincón y dimensión, lo que es difícil expresar viviendo esa fuerza indomable que se activa por diferentes motivos y situaciones.

¿Qué hacer entonces?

Me queda el desafío de abrir la inseguridad junto a otros que sepan reconocerla, y así, juntos entrar a ese espiral. Solo que esta vez con una resonante compañía, porque la necesitamos y no por ello nos volvemos débiles.

Estar ahí adentro, querido amigo o amiga, te drena energía y desde el fondo, queremos un acto de doble dirección y fuerza: abrazarnos a nosotros mismos y al mismo tiempo ser abrazados con nuestra inseguridad incluida…

Para aquellos que no saben que decir cuando se sienten inseguros y para los que alguna vez han estado frente alguien así, estas son solo unas pequeñas palabras de una profundidad y movimiento incesantes, para invitar una mayor dulzura y delicadeza cuando emerja ese estado… Solo un poco más de cariño incondicional, y te lo agradeceremos profundamente.

Quién resuene y necesite un acompañamiento terapéutico, transformador, estaré feliz de trabajar contigo, pues como ya leíste, no eres el único en este proceso de vida.

Benjo Podlech

Navegando el caudal de la herida

«Navegando el Caudal de la Herida»

Dimensiones encontradas en un movimiento incesante, incandescente de erupciones interna de presente y el pasado

Incapaz de escapar, mirar hacia dentro es la única sincera salida.

Salida de entrar, la paradoja de la existencia para transmutar.

Es que sin saberlo, sin ninguna brújula anterior, aquello que por años se creyó resuelto, llega con fuerza para tomar toda atención.

Herida, sombra, vulnerabilidad, sinónimos de una experiencia sin atajos, sin escapatoria, más que la dolorosa entrega.

Herida de generaciones, herida de toda una historia: la puerta mas intensa para sumergirse en la más profunda verdad de la esencia.

Al comienzo sientes que te ahogas, que estás en un lugar que no has elegido ir, intentando sin ningún resultado volver a lo que conocías de ti mismo.

Llegar a ese mar, manantial, tormento y paz, es el inicio de inicios, no hay vuelta atrás ni tampoco una referencia para dar el siguiente paso

Es un estado de presencia-presente en una completa incertidumbre: el dolor es una referencia de estar vivo, la tristeza de estar limpiando y el estar perdido la gran señal de estar en un nuevo lugar.

Así, ese proceso sin placer, no pide esfuerzo
No pide que lo superes
No pide que lo logres solo
Pide algo más simple y profundo de ser, ser humano: una entrega completa, con la «muerte» rodeando cada célula y parte de ti mismo.

¿Con qué actitud me entrego a esta muerte, renacimientos y movimientos en mil direcciones de mi interior?

Casi sin energía, lanzas una bocanada con tu ultimo pedazo de energía traducida en una intención: De frente voy a ti muerte, dolor, tristeza, que si he de vivir este momento sin control, será con mi verdad mirándote a los ojos…

Algo sucede, no son inventos ni justificaciones, un espacio de adentro y fuera, recibe esa ultima intención… Estas viviendo a la vez que mueres, un nuevo capitulo de la escuela de la vida, la inconmensurable «Unidad» de la existencia.

A ti verdad

A ti Verdad

Esa verdad impredecible, constantemente emergente, naciendo y naciendo, sin saber más que ser ella misma.

Esa verdad que te envía señales con el cuerpo, la intuición, personas y situaciones y que sin embargo, escucharla es un constante desafió: la verdad de ayer no necesariamente es la de hoy.

La verdad solo quiere verdad, algo similar sería decir que el amor solo quiere amor.

¿Dónde nos educan para escucharnos y para seguir eso que no se limita a una idea, sino que se expande adentro de lo sutil a lo concreto?

Esa tristeza a veces querida verdad, de un anhelo de seguirte días atrás, se transforma solo en una ilusión de quererte llevar y en el fondo, si te miro de frente, tu me llevas… ¿Cómo querer decidir por la misma fuente de vida que me manda sus gestos a través de ti «verdad»?

Otros momentos, de una dicha increíble, de pasar miedo tras miedo, por lanzarme a tus brazos, morir en un mismo respiro de ser un reflejo de ti y entender que la vida tiene infinitas capas de sentirla.

Al parecer contigo Verdad, Esencia, Espíritu o frecuencia de vida en el más profundo y cercano interior, invitas constantemente y a la vez permites que no te escuchemos, para vivir la experiencia de escapar o negar, lo que emerge tan suave de ti.

Tal vez, me he hecho un arteSano de ver verdades de cientos de personas activarse y en ese preciso momento, se me para el tiempo y veo, siento y recibo esa verdad diferente y tan real.

Colaborando, acompañando y también yendo hacia ti con entrega y decisión, se mueven las cargas, las expectativas para que quede tu canción, con espacio y honesto movimiento… y era aquí, donde tantas veces te busque, eres movimiento «verdad», esa que no se desifra con la mente, sino con la entrega total».

Para todos los que se han atrevido a escucharse, a seguir un llamado interno, un impulso profundo y lo hicieron, les agradezco su anónima valentía.

Benjo Podlech

Me entrego a ti vida

Me entrego a ti vida, en completo servicio.
Guía mis pasos, para que mi libre albedrío vaya hacia lo nutritivo.
Sostiene mi vulnerabilidad, que desde ese espacio sagrado entró en lo más sincero de mi mismo.
Abraza mis colores y formas, que el cariño me permita crecer en la sana aceptación.
Permiteme ser un ser humano, donde cada día me mire con más compasión.
Señalame lo que necesito para crecer y ser, que junto a ti vida el viaje se hace más especial de lo que ya es.
Y perdona por cada momento en que no me trate bien a mi mismo, porque la manera de honrarte vida, es honrandome a mi mismo y a mis relaciones, ya que ahí estas querida vida tan activa y presente.
Me entrego a ser tu eterno estudiante, donde cada toma consciencia sea tu caricia en todo lo que soy.

Ahó metakease 🙏

Escrito el 11 de Noviembre del 2017

Benjo Podlech

Cuando Lloro

Cuando lloro

Cuando lloro, un movimiento profundo y específico hace su fluir de adentro a afuera.

Cuando lloro, la temperatura de las lágrimas son tibias como aguas termales, salen llenas de energía y emoción.

Cuando lloro, me tiembla el alma y cerrar los ojos se transforma en la manera de respirar.

Cuando lloro, lloran todas mis versiones: el niño, adolescente, adulto y sabio. Juntos nos hacemos uno en esa gota de vida brotando por los ojos.

Cuando lloro, se detiene el tiempo externo para que el tiempo interno, con fuerza reordena el caos.

Cuando lloro, lo hago por todo lo que no supe hacerlo en mi historia, y abro con voluntad el espacio de libre verdad en mi ser.

Cuando lloro, descanso en la pausa de que mi corazón tiene un ritmo único para moverse y adaptarse a los nuevos ciclos.

Cuando lloro, la transparencia se hace una ventana total hacia todo lo que rodea.

Cuando lloro, la vida encuentra el espacio preciso para entrar y abrazar los rincones que por mi mismo no se hacerlo.

Cuando lloro, comienzo a vivir en una danza sin placer a un baile lleno de vida, de que se puede una pausa, para poder continuar… Un solo nuevo respiro es señal de más aprendizajes por llegar, por entrar, de la lagrima al corazón.

Para quienes resuene, les invito a escribir en los comentarios algún párrafo que les nazca a la experiencia de llorar

Con cariño Benjo Podlech

Cuando dejes de temer a tus vacíos

Hace poco reflexionaba porque me gusta o llevo tantos años trabajando las sombras, infiernos, carencias y en resumen vacíos de miles de personas de todo el mundo.

Entrar en esos espacios es un arte que integra humanidad, vulnerabilidad y confianza.

Esos «vacíos» cuando se entra acompañado, con la creatividad y amor, se hacen un mundo gigante de siembra.

Tus vacíos son tierra fértil.

Tomar el dolor de estar ahí, la tristeza de caminar y el miedo de desaparecer, son solo colores de ese ESPACIO DISPONIBLE.

Se agradece a menudo lo bello y placentero de la vida, y hoy quiero agradecer a mis vacíos. Esos que de cientos de manera trate de tapar o escapar. Hasta que con ciertos golpes intensos de la vida, entre con voluntad a mis vacíos a vaciarme.

Ese es el estilo de trabajo o más bien viaje que me gusta hacer con las personas: hacia tu vacío, y así a sentir tu esencia o espíritu vibrando todo el tiempo.

Dentro del vacío sientes el pulso de vida.

Así que querido y querida que leas esta imagen y palabras, tus vacíos son oportunidades de sembrar en ti, lo que deseas sentir de la vida.

Sanar NO es lineal

Recovering is not in one line.

La delgada línea entre vivir sanando todo cuanto encontramos en nuestro interior y la aceptación de nuestras imperfecciones.

El pulir con voluntad nuestros aspectos y el vivir inconformes o frustrados por lo que somos hoy.

Así, cada paso de consciencia con nosotros mismos y el entorno, es un logro. Aplicar en acciones, otro avance. Sin embargo, eso no te liberará de bajones, expectativas y juicios contigo mismo.

La danza de avanzar hacia un nuevo estado, bailando con lo displacentero que emerge como señal de nuevas rutas del ser.

Entonces, en el espiral de evolucionar, el coraje de abrazar los momentos oscuros, es una decisión y de valientes.

Así que sanar no es lineal, sino en espiral con cientos de direcciones a la vez… Ahí, el centro mismo de tu ser, está el ancla y a la vez alas para transformar.

Benjo Podlech

Despedirse de sí mismo

Despedirte de ti mismo

«Despedir lo que fuiste ayer,
sin ser inmune al dolor de renacer
el constante volver a conocerte, verte.

Cuadros conocidos, repetidos
dejan de resonar, de hacer sentido
volver a tomar el pincel, y crear
crear y crearte, todo un mundo, todo un arte.

Tormenta que pasa,
y da la entrada,
la bienvenida a vivir el presente.

No logro identificarme, no
las ideas evolucionan, la poesía transita
idas y venidas, 
movimiento, 
pasos creando camino.

Juego humano, 
observar lo realizado sin consciencia
responsabilidad ante su efecto,
y la constante causa, de estar encausado.

La quietud en caída libre
el grito del silencio
la aurora del corazón,
no se llega al centro
se siente su cantar, 
parte de un fractal.

Palabras con intención de magia,
suspiros con ventisca de creación
presencia, de ser menos lo de ayer y más lo de hoy…»

Benjo Podlech

Escrito el 13 de Noviembre del 2013

Si te contara

Si te contará cada lucha y desafío para escribirte estas palabras, podríamos ser más que conocidos, sino unos potenciales amigos.

Si te contará que muchas de las respuestas que me acompañaron, se han ido para dar espacio a nuevas preguntas y así, nuevas experiencias.

Y sinceramente, la oportunidad de vivirte a ti mismo de nuevas maneras es una aventura más que todos los viajes que he hecho: La relación con cada parte de ti mismo.

Esa marea de realmente poder sentir en tu interior, que puedes abrazar tu imperfección, sin perder atención en tu constante compromiso con la evolución.

Si te contará todas las veces que me iba a dar por vencido, seríamos más parecidos de lo que crees.

Si te contará que entre más voy creciendo, el tiempo no se hace más pesado, sino más intenso de experimentar.

Si te contará lo que me dejó para mí mismo, sabrías que detrás de cada paso, hay un gran intento.

Benjo Podlech